Como comunidad queremos vivir la misión de anunciar el Evangelio del matrimonio y la familia, ayudando a fortalecer el proyecto común de los esposos, y promoviendo matrimonios evangelizadores.

Conscientes de nuestras limitaciones personales, queremos “vivir lo que anunciamos y anunciar lo que vivimos”, y por eso damos testimonio de la presencia de la Gracia en nuestras realidades matrimoniales cotidianas.