La Orden de Predicadores, más conocidos como “dominicos”, fueron fundados en 1216 por Santo Domingo de Guzmán. Este santo, movido con entrañas de misericordia por los que se habían alejado de la Iglesia, separándose de ella viviendo doctrinas falsas, se consagró a la predicación para la salvación de todos.

Enseguida se le sumaron compañeros, y consciente de la necesidad de profundizar en la fe, primero los mandó a estudiar y luego a predicar. Por eso el lema de la Orden es “Veritas”, verdad, pues el fin de la orden es la caridad de dar la Verdad: Cristo y su Evangelio. Desde el comienzo, Santo Domingo dio primacía a la oración, por ello fundó un Monasterio de monjas dominicas que con su oración abonaran las predicaciones doctrinales de los frailes. También en el siglo XIII laicos, casados, se asociaron a la espiritualidad de la orden, y viviendo su vida laical y matrimonial, participaron del carisma y la misión de Santo Domingo.

El movimiento Vida en Gracia, es un movimiento fundado por los frailes dominicos y que pertenece a la vida de la Provincia dominicana Argentina, y que se nutre de esta tradición de siglos en su origen y en su vida cotidiana.